Los años 40

En el cine de 1940 tuvo una notable influencia la Segunda Guerra Mundial. Tanto la producción como los temas se vieron afectados por un conflicto que se recrudeció hasta mediada la década. A pesar de ello, y con el color abriéndose paso en numerosos proyectos, los efectos visuales no dejaron de avanzar, sobre todo de la mano de auténticos genios del cine.

Ciudadano Kane (1941), la obra maestra de Orson Welles, hizo aportaciones imprescindibles en el terreno de los efectos visuales, desde las transparencias y fundidos, a la filmación de maquetas o fondos trucados, entre otras muchas cosas.

El ladrón de Bagdad (1940), nueva versión de la fantasía oriental, ahora bajo la exigente producción de Alexander Korda, quien llegó a contar con hasta seis directores para completar la película. Fue el primer largometraje que utilizó los fondos de color para hacer posible la técnica del croma.

A pesar del gusto del público por la fantasía, los efectos visuales también se hicieron presentes en otros géneros, como en el cine bélico, muy de moda en aquellos años por su carácter propagandístico.

Treinta segundos sobre Tokio (1944), un drama bélico de Mervyn LeRoy, consiguió el Oscar a los Mejores efectos visuales por sus escenas de bombardeos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s